En el competitivo mundo de la inversión deportiva, Athvance Capital ha decidido tomar un camino menos transitado. Fundada en enero de 2026 por Danny Menken, exdirector gerente de Eurosport y cofundador de Eleven Sports, junto con Karim Ben Rejeb, exbanquero de inversión de JP Morgan, la firma busca activos deportivos emergentes y poco comercializados, lejos de los llamativos derechos de las grandes ligas.
Un enfoque distinto en la inversión deportiva
Athvance Capital se ha establecido como una plataforma de inversión en lugar de un fondo tradicional. La distinción es clave: mientras que un fondo cerrado está bajo la presión de un reloj, obligando a vender activos cuando podrían empezar a generar valor, Athvance opera como un grupo industrial perenne. Esto les permite mantener los activos mientras continúen creando valor, y participar activamente en la gestión de las empresas en lugar de limitarse a supervisar desde lejos.
"Athvance está estructurado como un grupo industrial perenne, no como un fondo. Podemos mantener un activo mientras siga creando valor", afirma Menken.
Este enfoque permite a Athvance Capital no solo invertir, sino también operar dentro de las empresas de su cartera. Al proporcionar infraestructura compartida, como tecnología propietaria y capacidades mediáticas, logran integrar sus inversiones en un ecosistema que potencia la profesionalización y el crecimiento conjunto de estas entidades.
Un mercado europeo fragmentado, una oportunidad
El paisaje deportivo europeo es conocido por su fragmentación, con múltiples federaciones y estructuras de derechos. Esta complejidad ha disuadido a muchos inversores generalistas, pero Athvance ve en ella una ventaja competitiva. Durante su primer año, la firma ha creado una cartera que abarca desde el fútbol multiclub hasta deportes de combate, pádel y voleibol de playa, junto con la infraestructura que los sustenta.
La estrategia de Athvance se basa en capitalizar los avances operacionales en el deporte: la distribución de contenido, la gestión de datos de los aficionados y la monetización, herramientas antes reservadas para las ligas más grandes, pero ahora accesibles para propiedades de niveles inferiores. Este cambio en la dinámica del mercado presenta un universo de propiedades deportivas subcomercializadas que ahora pueden ser profesionalizadas a un costo razonable.
Perspectivas futuras y el respaldo institucional
Con el respaldo de instituciones estadounidenses que ven potencial en la historia de crecimiento liderada por operadores en Europa, Athvance Capital se posiciona para expandir su influencia. Al construir un ecosistema integrado de negocios deportivos, pretenden escalar a largo plazo, lo que podría redefinir la inversión en el sector.
El enfoque de Athvance también resuena con una tendencia más amplia en las finanzas deportivas: el reconocimiento del deporte como una clase de activo genuina. Mientras que capital significativo sigue fluyendo hacia las propiedades de trofeo, los espacios menos explorados de la industria deportiva ofrecen una oportunidad para crear valor auténtico, un espacio que Athvance Capital está ansioso por ocupar.


