BBVA ha logrado un hito significativo en su trayectoria reciente al alcanzar una emisión récord de 13.623 millones de euros en bonos, superando la meta de financiación que había fijado para 2026. Este resultado no solo representa un notable incremento respecto a años anteriores, sino que también coloca a la entidad más cerca de su competidor directo, Santander, que tradicionalmente ha dominado el mercado de emisiones de deuda en España. La distancia entre ambas entidades se ha reducido a 4.700 millones, lo que refleja una importante transformación en el sector bancario español.
Contexto de la financiación en BBVA
En julio de 2026, BBVA había elevado su objetivo inicial de emisión de bonos a una franja entre 11.000 y 13.000 millones de euros, un incremento del 72% respecto a la estimación original. Este ajuste se produjo en un contexto donde la demanda de crédito estaba en aumento, impulsada por una recuperación económica que ha llevado a la entidad a otorgar más préstamos de lo que se había anticipado a principios de año.
La emisión de bonos de BBVA es casi el triple de la registrada en 2025 y muy superior a los 8.842 millones alcanzados en 2024.
La aceleración de las emisiones se debe en gran medida a la fortaleza del sector crediticio. BBVA ha estado aumentando su cartera de préstamos, lo que ha elevado la necesidad de financiación para respaldar este crecimiento. Esta dinámica se traduce en una mayor exigencia de instrumentos que computen en el colchón anticrisis que las autoridades regulatorias imponen a la entidad. Aunque los requerimientos de capital permanecen constantes, el aumento de los activos ponderados por riesgo (APR) obliga a BBVA a emitir más deuda para mantener su solvencia.
Implicaciones y comparación con Santander
La relación entre las emisiones de BBVA y Santander ha sido históricamente desigual, con Santander liderando el mercado en varios años. En 2024, por ejemplo, Santander emitió más de 18.000 millones de euros por encima de BBVA. Sin embargo, la tendencia está cambiando. En 2026, la brecha se ha reducido significativamente y, si BBVA continúa con esta trayectoria, podría llegar a igualar o incluso superar a su competidor en los próximos años. Esta situación es notable, considerando que Santander es la única entidad española que figura entre los 30 mayores bancos del mundo considerados "demasiado grandes para caer", lo que le impone unos requerimientos de capital más estrictos.
En este contexto, BBVA ha realizado tres de sus últimas cuatro emisiones de deuda en forma de deuda sénior no preferente, un tipo de instrumento que se considera favorable para incrementar el colchón anticrisis. La cuarta emisión fue de instrumentos preferentes, que también pueden computar en ciertas circunstancias. Esto refleja una estrategia clara de BBVA para fortalecer su posición en el mercado y asegurar su crecimiento a largo plazo.
La situación actual sugiere que BBVA está bien posicionado para continuar su expansión en el ámbito del crédito. A medida que el entorno económico se estabiliza, la capacidad del banco para captar nuevos clientes y aumentar su base de activos podría seguir mejorando. Este crecimiento no solo beneficiará a la entidad en términos de rentabilidad, sino que también le permitirá consolidar su posición frente a competidores como Santander.
En conclusión, el éxito de BBVA en sus emisiones de bonos y su estrategia de financiación son indicadores positivos de su salud financiera y de su capacidad para competir en un mercado cada vez más desafiante. La proximidad a la que se encuentra de Santander marca un punto de inflexión en la competencia bancaria en España y establece un nuevo estándar para el futuro.


