La compañía Cox ha logrado un importante triunfo en el ámbito arbitral que le permitirá recibir más de 200 millones de euros por su participación en la planta desaladora de Accra, Ghana. Este laudo no solo representa una victoria económica, sino que también subraya el potencial del sector de la desalación en una región donde la escasez de agua es un desafío persistente.
Detalles del laudo y su impacto financiero
Según la notificación enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el laudo establece que la Ghana Water Company Limited (GWCL) deberá abonar a Cox un total de 235 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 204 millones de euros. Este montante incluye intereses desde el 1 de abril de 2026, lo que incrementa aún más la cifra final que la empresa espera recibir.
“Cox reclamaba inicialmente 356 millones de dólares, lo que significa que el tribunal ha reconocido cerca del 66% de su demanda.”
La resolución de este litigio es significativa, dado que se trata de un legado de la etapa de Abengoa, que había desarrollado la planta en un consorcio con la japonesa Sojitz y el socio local Hydrocol. Inaugurada en 2015, esta instalación fue la primera desaladora de gran escala en África Occidental, un hito que ha marcado el inicio de un sector en expansión.
Contexto del litigio y la garantía estatal
El segundo laudo, que se refiere a la disputa con el Estado ghanés, establece que la República de Ghana está obligada a garantizar el pago de las cantidades reconocidas en el arbitraje. Sin embargo, el tribunal ha dejado claro que no se permitirá una doble recuperación; es decir, Cox no podrá reclamar simultáneamente a GWCL y al propio Estado por la misma deuda.
Este contexto resalta la complejidad de los proyectos de infraestructura en países en desarrollo, donde las garantías estatales juegan un papel crucial. La capacidad de los gobiernos para cumplir con sus compromisos financieros es fundamental para atraer inversiones extranjeras en sectores como la desalación, que son vitales para el desarrollo sostenible y la gestión del agua.
A pesar de la resolución favorable, GWCL había presentado contrademandas por un total de 144,5 millones de dólares, que han sido desestimadas. Esto indica que el tribunal ha dado un fuerte respaldo a la posición de Cox, lo que podría sentar un precedente para futuras disputas en la región.
En conclusión, este laudo no solo proporciona un alivio financiero a Cox, sino que también destaca la importancia de la adjudicación arbitral como mecanismo para resolver conflictos en el sector de la infraestructura. Con la creciente necesidad de soluciones sostenibles para el abastecimiento de agua, el caso de Cox podría motivar a otros inversores a explorar oportunidades en el continente africano.


