La reciente victoria de la selección española en el Mundial, con la icónica imagen de levantar la copa en Nueva York, ha dado lugar a una oportunidad sin precedentes para el aceite de oliva español en Estados Unidos. Aprovechando el aumento en la visibilidad y buena percepción de España, la Interprofesional del Aceite de Oliva Español ha lanzado una ambiciosa campaña publicitaria de 22 millones de euros. Bajo el lema All in a drop (Todo en una gota), la campaña busca consolidar la presencia del aceite de oliva español en un mercado que está a punto de convertirse en el mayor consumidor mundial del producto.
Un mercado en crecimiento
Estados Unidos ya consume más de 400.000 toneladas de aceite de oliva al año y se perfila para superar a Italia como el principal consumidor. España, que desde 2021 ha mantenido el liderazgo como principal proveedor de aceite de oliva al mercado estadounidense, ve en esta campaña una oportunidad para afianzar su posición. En 2021, las ventas anuales superaron los 1.000 millones de euros, cifra que refleja el creciente interés y aceptación del producto español en este mercado.
EEUU está llamado a convertirse en el principal país consumidor de aceite de oliva del mundo.
La campaña fue desarrollada por Havas Miami y presentada en el emblemático Rockefeller Center de Nueva York. Se trata de una iniciativa conjunta de olivareros, cooperativas, industrias, envasadores y exportadores bajo la dirección de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español. La estrategia publicitaria busca destacar la identidad española del producto frente a competidores italianos, ya bien posicionados en el imaginario estadounidense.
Implicaciones para el sector
El éxito de esta campaña podría reconfigurar el panorama del mercado del aceite de oliva en Estados Unidos. Actualmente, aunque España lidera en términos de exportaciones, aún enfrenta el desafío de construir una fuerte marca nacional en la mente del consumidor americano. Javier Sierra, Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Embajada de España en EEUU, destaca que la estrategia permitirá acortar "la brecha en este país entre el liderazgo comercial que tienen las empresas españolas y la imagen de España".
La duración de la campaña, prevista para extenderse durante tres años, asegura un impacto sostenido en ciudades clave como Nueva York, Los Ángeles y Miami. La visibilidad en estos mercados, a través de cartelería, mamparas y taxis, junto con acciones online, será crucial para establecer una relación más directa y emocional con el consumidor final.
Perspectiva a largo plazo
Esta iniciativa representa una inversión audaz y estratégica del sector español, que ha decidido actuar sin el apoyo de fondos comunitarios europeos. La apuesta por el mercado estadounidense refleja no solo el potencial económico del país, sino también un reconocimiento de su creciente relevancia en el consumo global de aceite de oliva. Según Teresa Pérez, gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, "es el momento de estar aquí, hay que sembrar para luego recoger".
El éxito de la campaña podría establecer un precedente para futuras estrategias publicitarias en otros mercados internacionales, reforzando la marca España y consolidando su liderazgo en el sector agroalimentario global.


