En un movimiento que resalta un cambio significativo en la estrategia de inversión global, los bancos centrales han comenzado a priorizar el oro sobre el dólar estadounidense como activo de reserva. Este cambio, que no se había visto en medio siglo, refleja una respuesta a las tensiones geopolíticas, la inflación y las condiciones del mercado.

El aumento en las reservas de oro

Según el Consejo Mundial del Oro, los bancos centrales han acumulado un promedio de 1.000 toneladas de oro en los últimos cuatro años, un incremento notable comparado con el promedio de 500 toneladas de la década anterior. Actualmente, el oro representa el 27% de las inversiones totales de los bancos centrales, superando el 22% de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

"El oro ha desplazado al dólar como activo refugio y ya representa el 27% de las inversiones", según Expansión.

Este cambio se produce en un momento en que el dólar enfrenta una presión significativa. El Índice del dólar, que mide su valor frente a otras monedas importantes, cayó un 9,4% en el último año. Aunque ha mostrado signos de recuperación, Morgan Stanley proyecta una caída adicional del 10% para finales de 2026.

Implicaciones globales y perspectivas futuras

El creciente interés por el oro también ha impulsado su precio, alcanzando un récord histórico de casi 5.600 dólares la onza a principios de 2026. Deutsche Bank anticipa que el precio del oro podría aumentar nuevamente, alcanzando los 5.400 dólares la onza para junio de 2027, debido a la volatilidad en la región de Oriente Medio.

La diversificación de las reservas de los bancos centrales fuera del dólar refleja una tendencia hacia una mayor independencia financiera. Además, el 61% de los bancos centrales cuestiona la sostenibilidad del dólar como activo de reserva a largo plazo, en comparación con el 20% en 2024. Aunque no existe una alternativa única al dólar, el oro está ganando terreno como una opción viable a gran escala.

La Encuesta de Reservas de Oro de los Bancos Centrales 2026 indica que el 45% de los bancos tiene la intención de aumentar sus reservas de oro, y el 89% espera que las reservas globales de oro sigan creciendo en el próximo año. Este apoyo al oro se verá reforzado por la acumulación continua por parte de los bancos centrales y una disminución de las tensiones geopolíticas.

En resumen, la revalorización del oro como activo de reserva subraya un cambio estructural en la economía global. Los bancos centrales, enfrentados a la incertidumbre económica y política, están optando por diversificar sus reservas para mitigar riesgos. El oro, con su solidez histórica, parece ser el refugio preferido en este nuevo entorno financiero.