El fútbol en Estados Unidos ha recorrido un largo camino desde la Copa Mundial de 1994, un evento que muchos consideran el catalizador del crecimiento del deporte en el país. Alan Rothenberg, una figura clave en la organización de aquel mundial, se ha sentado con Front Office Sports para discutir cómo el evento de 1994 ha influido en el fútbol estadounidense y qué podemos esperar del próximo Mundial de 2026.

El legado del Mundial de 1994

La Copa Mundial de 1994 se considera un hito en la historia del fútbol estadounidense. Aquella edición del torneo registró una asistencia récord con un promedio de 68,991 espectadores por partido, una cifra que aún no ha sido superada. Este evento no solo puso al fútbol en el mapa, sino que también impulsó la creación de la Major League Soccer (MLS) en 1996. Rothenberg destaca que, aunque el fútbol aún no ha superado a deportes como el baloncesto o el fútbol americano en popularidad, ha alcanzado un crecimiento significativo.

"La Copa Mundial de 1994 fue un punto de inflexión para el fútbol en Estados Unidos", afirma Alan Rothenberg.

Desde entonces, la MLS ha crecido de manera sostenida. Actualmente cuenta con 29 equipos y continúa expandiéndose, con planes de añadir más franquicias en los próximos años. El valor de estas franquicias también ha aumentado drásticamente. Según Forbes, el valor promedio de un equipo de la MLS ha alcanzado los 550 millones de dólares, un aumento significativo respecto a los 37 millones de dólares en 2008.

Expectativas para 2026 y el interés de las celebridades

Rothenberg también compartió sus expectativas para la Copa Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Se espera que este torneo atraiga una atención sin precedentes, superando incluso el impacto del Mundial de 1994. Este evento podría consolidar al fútbol como el segundo deporte más popular en Estados Unidos, detrás del fútbol americano.

Un fenómeno interesante que Rothenberg aborda es el creciente interés de las celebridades por invertir en equipos de fútbol, tanto en la MLS como en ligas europeas. Este fenómeno se debe en parte al atractivo global del deporte y al potencial de crecimiento económico de las franquicias. Celebridades como LeBron James y Matthew McConaughey ya han invertido en equipos de fútbol, destacando la rentabilidad y el prestigio asociados con el deporte.

Sin embargo, no todo es positivo. Rothenberg critica la política de precios de las entradas para el próximo Mundial, señalando que son desproporcionadamente altas y podrían alejar a los aficionados comunes. "FIFA debería haber adoptado un enfoque más inclusivo para atraer a una audiencia más amplia", sugiere Rothenberg.

Perspectiva hacia el futuro

Mirando hacia el futuro, Rothenberg se muestra optimista sobre el crecimiento del fútbol en Estados Unidos. Aunque no predice que el fútbol superará al fútbol americano en el corto plazo, sí cree que el deporte continuará ganando popularidad, especialmente entre las generaciones más jóvenes. La infraestructura, el interés mediático y el aumento de las inversiones son indicadores de un futuro prometedor.

En cuanto a la final de 2026, Rothenberg apuesta por un enfrentamiento entre Argentina y España, dos potencias tradicionales del fútbol mundial. Su predicción refleja tanto su conocimiento profundo del deporte como su entusiasmo por lo que está por venir.