El verano de 2026 marcó un punto de inflexión para la National Women’s Soccer League (NWSL) tras su decisión de retirar los partidos de la plataforma Victory+, respaldada por los Dallas Stars. La decisión, que parecía arriesgada en su momento, resultó en el colapso de Victory+ y la posterior reubicación de los encuentros de la liga en The Roku Sports Channel. En el reciente Tuned In Summit de Front Office Sports, la comisionada de la NWSL, Jessica Berman, reflexionó sobre el desenlace de esta colaboración y las implicaciones para el futuro del deporte femenino.

Lecciones del fracaso y oportunidades emergentes

Berman reconoció que el resultado con Victory+ fue “definitivamente no ideal”, pero subrayó la rapidez con la que la NWSL actuó ante la situación. La decisión de mover los partidos a su propia plataforma NWSL+ y posteriormente a Roku fue un paso crucial para mitigar el impacto negativo. Según informes de The Athletic, el colapso de Victory+ se debió a incumplimientos de pago, lo que llevó a la NWSL a buscar soluciones alternativas.

"Candidamente, nos dio la oportunidad de comercializar esos derechos, incluso si solo era por un año y un cuarto" - Jessica Berman

Este enfoque proactivo ha permitido a la NWSL evaluar el interés por sus derechos de transmisión en un mercado cada vez más competitivo. Berman enfatizó que, aunque la NWSL opera con un enfoque de “oportunidad”, esto no significa que cada decisión sea un éxito garantizado. La capacidad para asumir riesgos es esencial en un entorno donde la liga está en constante crecimiento.

El futuro de los derechos de medios

A medida que la NWSL se aproxima a sus próximas negociaciones de derechos de medios, Berman observa una dinámica cambiante en el ecosistema de los medios. Los actuales acuerdos con CBS, ESPN, Prime Video, Scripps Ion y Roku finalizan después de la temporada 2027. La comisionada destacó que todos los socios actuales están entusiasmados por continuar colaborando con la NWSL, lo que sugiere un interés sostenido en el contenido de la liga.

Sin embargo, Berman también abordó la fragmentación de las plataformas de transmisión, un desafío que dificulta la experiencia del aficionado. “La fragmentación en el ecosistema de medios no es un problema que hayamos creado, pero ciertamente es una dinámica en la que estamos participando”, afirmó. Este comentario pone de relieve la tensión entre la expansión de la visibilidad y la accesibilidad para los aficionados, lo que es crucial para el crecimiento sostenido de la liga.

La próxima negociación de derechos no solo será un examen de la viabilidad económica de la NWSL, sino también un momento decisivo en el contexto más amplio de los deportes femeninos. Con la Copa Mundial Femenina de 2031 en el horizonte, Berman anticipa un enfoque más fuerte hacia los derechos de medios, especialmente después de observar el impacto del reciente acuerdo de la WNBA, que alcanzó los 3.1 mil millones de dólares.

Berman describió el acuerdo de la WNBA como un “litmus test” para el valor de los derechos de los deportes femeninos, sugiriendo que el éxito de una liga puede influir directamente en otras. “El impulso y las corrientes a favor de los deportes femeninos son realmente innegables. Cuando la WNBA gana, nosotros también ganamos”, concluyó.

El entorno de los derechos de medios para el deporte femenino está experimentando una transformación significativa, y la NWSL se encuentra en una posición única para capitalizar sobre esta tendencia. A medida que se preparan para el siguiente ciclo de acuerdos, la liga deberá equilibrar la innovación y el riesgo con la necesidad de estabilidad y accesibilidad para sus aficionados.