La batalla por los derechos de transmisión de la Copa del Mundo de Fútbol 2030 en Estados Unidos está tomando forma, con ESPN confirmando su interés en competir por ellos. Esta noticia llega en un momento clave para la Fifa, que busca maximizar sus ingresos por derechos televisivos a medida que se aproxima el fin del acuerdo actual con Fox, valorado en US$485 millones.

El atractivo de los derechos del Mundial

Fox ha disfrutado de un notable éxito en la transmisión de la Copa del Mundo de 2026, celebrada en América del Norte, logrando altos índices de audiencia y generando aproximadamente US$850 millones en ingresos publicitarios junto con Telemundo. Este éxito ha despertado el interés de varios actores importantes en el mercado de medios, incluidos gigantes del streaming como Netflix y Apple, que también han sido mencionados como posibles oferentes.

"Of course we’re interested. This has been a juggernaut. We’re not at all surprised by it", declaró Jimmy Pitaro, presidente de ESPN.

Fifa, por su parte, espera que la competición entre múltiples postores le permita exigir una prima significativa sobre el actual contrato de Fox. Los analistas estiman que los derechos para las Copas del Mundo masculinas de 2030 y 2034 podrían oscilar entre US$1.5 y US$2 mil millones, sin incluir los derechos de la Copa del Mundo Femenina, que se han desagregado a partir de 2027.

Implicaciones para ESPN y el mercado

El interés de ESPN en recuperar los derechos del Mundial no es solo una cuestión de nostalgia, habiendo transmitido el torneo entre 1994 y 2014. La cadena deportiva, propiedad de Disney, está enfocada en adquirir propiedades deportivas que no solo atraigan grandes audiencias, sino que también impulsen suscripciones, alineándose con su estrategia de maximizar el valor y la relevancia de su oferta.

El formato ampliado de 48 equipos, que incrementa el número de partidos de 64 a 104, ofrece una gran cantidad de contenido que podría ser aprovechado por ESPN para su servicio directo al consumidor (DTC), su red lineal insignia y a través de ABC.

No obstante, la competencia es feroz. Netflix, que ha asegurado los derechos de la Copa del Mundo Femenina en 2027 y 2031, y otras plataformas como YouTube y Apple, también están considerando ingresar a esta puja. Esta competencia entre plataformas tradicionales y emergentes ilustra la evolución del consumo de deportes, donde el streaming está ganando terreno rápidamente.

Perspectivas y el mercado estadounidense

Para Fifa, el objetivo de maximizar el valor de los derechos televisivos va más allá de la simple generación de ingresos. Estados Unidos sigue siendo un mercado prioritario para su expansión, dada la magnitud de su base de aficionados y su capacidad económica. La posible guerra de ofertas no solo validaría la decisión de albergar el torneo en EE. UU., sino también las medidas tomadas para aumentar el valor de los derechos futuros.

En resumen, mientras ESPN se prepara para competir por los derechos de la Copa del Mundo 2030, el panorama de los medios deportivos en EE. UU. está en pleno cambio. La entrada potencial de gigantes del streaming y la continua competencia de las emisoras tradicionales podrían redefinir cómo los aficionados consumen el evento deportivo más visto del mundo.