La reciente estrategia de programación de Fox Sports ha catapultado la visibilidad de IndyCar en Estados Unidos, alcanzando niveles de audiencia no vistos en 15 años para una carrera fuera de las 500 Millas de Indianápolis. Este notable incremento se debe, en gran parte, a la inteligente colocación de la carrera del Gran Premio en Road America, que fue emitida inmediatamente después de un partido de la Copa Mundial de la FIFA entre España y Arabia Saudita. Con un promedio de 1,8 millones de espectadores, dos tercios de los cuales provenían directamente del público del fútbol, Fox ha sabido capitalizar el evento deportivo más visto del mundo para fortalecer su inversión en IndyCar.
Un enfoque estratégico en la programación
La decisión de Fox no fue fortuita. Como explicó Bill Wanger, jefe de programación y planificación de Fox Sports, la estrategia comenzó en diciembre de 2025 tras conocerse el sorteo del Mundial. Identificaron las ventanas de oportunidad que ofrecían los partidos de fútbol y planificaron las carreras de IndyCar para seguir inmediatamente después de estos encuentros. Este enfoque ha permitido a la serie de carreras automovilísticas captar la atención de audiencias que tradicionalmente no la seguían, especialmente entre el demográfico de hombres jóvenes.
"[La estrategia] comenzó en diciembre de 2025 cuando ocurrió el sorteo del Mundial", declaró Bill Wanger a SportsPro.
El impacto de esta táctica ha sido notable. Según datos proporcionados por Fox, la audiencia masculina joven para la carrera de Road America fue cuatro veces mayor que la del año pasado. Este crecimiento no solo subraya el éxito del emparejamiento con el fútbol, sino que también demuestra el potencial de IndyCar para expandir su base de seguidores más allá de los tradicionales entusiastas de las carreras.
Perspectivas a largo plazo para IndyCar
Con Fox como socio exclusivo de transmisión desde 2025, la cadena ha invertido significativamente en la promoción de IndyCar, incluyendo anuncios durante el Super Bowl y una cobertura exclusiva en una red de televisión abierta (OTA) por primera vez. Esta estrategia ha resultado en un promedio de 1,7 millones de espectadores a lo largo de las primeras diez carreras de la temporada, una cifra sin precedentes en la historia moderna de la serie.
El verdadero desafío para Fox y IndyCar será retener a esta nueva audiencia después de la Copa Mundial. Sin embargo, con otro evento clave a la vista -la carrera de Nashville que comenzará justo después de la final del Mundial- las expectativas son altas. Wanger se mostró optimista sobre las perspectivas de audiencia para esta carrera, anticipando cifras aún mayores que las logradas en Road America.
Mirando al futuro, Fox tiene un acuerdo de transmisión con IndyCar hasta 2030, y con una participación del 33% en la serie, su enfoque está firmemente orientado hacia un crecimiento sostenible a largo plazo. "Creo que aprendimos mucho en el primer año [del contrato], desde el punto de vista de la producción hasta el marketing y la programación, y creo que hemos avanzado bastante en el segundo año", explicó Wanger.
Esta colaboración no solo beneficia a Fox, que busca consolidar su posición en el mercado de derechos deportivos, sino también a IndyCar, que ahora tiene la oportunidad de posicionarse como una alternativa viable y emocionante en el panorama del automovilismo estadounidense.


