El gigante mediático Fox ha anunciado la adquisición de Roku, una firma de software y hardware de streaming, por un valor de US$22 mil millones. Esta operación estratégica marca un hito significativo en la estrategia de expansión digital de Fox, al proporcionar un acceso ampliado a su Tubi, un servicio de televisión gratuita soportada por publicidad (FAST), y a Fox One, su producto de suscripción directa al consumidor (DTC).
Contexto de la operación
La adquisición de Roku no es solo una expansión de capacidades digitales, sino una decisión calculada para contrarrestar la disminución de ingresos por cable y publicidad. En el tercer trimestre del año, Fox experimentó una disminución del 23.5% en los ingresos por publicidad, influenciada por la ausencia de la transmisión del Super Bowl. En contraste, Roku reportó un aumento del 28% en sus ingresos del primer trimestre, alcanzando US$1.13 mil millones, con aumentos del 27% en ingresos publicitarios y del 30% en suscripciones.
“Esta es una oportunidad definitoria para Fox y una extensión natural de la estrategia deliberada que hemos estado ejecutando durante casi una década”, declaró Lachlan Murdoch, CEO de Fox.
Implicaciones del acuerdo
Con la base de suscriptores de Roku, que consta de más de 100 millones de hogares a nivel mundial, Fox se posiciona como el tercer mayor actor en términos de cuota de audiencia televisiva en Estados Unidos. Además de aumentar significativamente su alcance, Fox obtendrá acceso a datos valiosos sobre el comportamiento de los usuarios, lo que le permitirá vender publicidad no solo alrededor del contenido, sino también a nivel de plataforma.
La integración de Roku permitirá a Fox actuar como un agregador en un mercado cada vez más fragmentado, fortaleciendo su enfoque en deportes en vivo y diversificando su estrategia publicitaria a través de Tubi.
Perspectiva futura
La operación se cerrará en la primera mitad de 2027, y se espera que Anthony Wood, fundador y CEO de Roku, permanezca en la empresa combinada y se una al consejo de administración de Fox. Esta fusión refuerza el modelo de negocio de Fox, que ha evitado la saturación del mercado DTC de múltiples géneros, prefiriendo invertir en derechos deportivos clave que atraen grandes audiencias en vivo.
La estrategia de Fox de no involucrarse plenamente en el mercado saturado de plataformas DTC sin un enfoque claro en la retención de usuarios parece estar rindiendo frutos. Con la adquisición de Roku, Fox no solo se protege contra la caída de los ingresos por cable, sino que también diversifica sus fuentes de ingresos y se prepara para un futuro en el que el streaming y la agregación de contenido jugarán roles aún más críticos.