El reciente Gran Premio de Road America ha marcado un hito en la historia de las transmisiones de IndyCar en Estados Unidos. Con una audiencia promedio de 1,8 millones de espectadores, se ha convertido en el evento más visto del campeonato, excluyendo las 500 Millas de Indianápolis, en los últimos quince años. Este logro se debe en gran parte a la estrategia de programación de Fox, que ha sabido capitalizar el tirón mediático del Mundial de Fútbol 2026.

Un matrimonio de conveniencia

La planificación de Fox no ha sido fruto del azar. Desde que se celebró el sorteo del Mundial en diciembre de 2025, la cadena ha trabajado en una estrategia que busca maximizar la visibilidad de IndyCar aprovechando la pasión por el fútbol. Programar el Gran Premio de Road America justo después del partido entre España y Arabia Saudita permitió que el 64% de los espectadores de fútbol se quedaran a seguir la carrera. Esta táctica no solo ha incrementado la audiencia general, sino que ha cuadruplicado el número de jóvenes varones espectadores en comparación con el año pasado.

"Sabíamos qué equipos jugaban y cuándo... y tomamos la decisión de programar carreras de IndyCar después de algunos partidos del Mundial para realmente exponer la serie a nuevas audiencias", explicó Bill Wanger, jefe de programación de Fox Sports.

Implicaciones para el futuro de IndyCar

La asociación entre Fox e IndyCar va más allá de una simple estrategia de programación. Tras adquirir un tercio del campeonato por 135 millones de dólares, Fox se ha comprometido a potenciar la serie a través de una mayor inversión en marketing. Ejemplos de ello son los anuncios de IndyCar transmitidos durante la Super Bowl y la exclusividad de las emisiones en una red OTA (over-the-air) por primera vez.

Este enfoque ha comenzado a dar sus frutos: IndyCar promedia 1,7 millones de espectadores en las primeras diez carreras de la temporada, el nivel más alto en la historia moderna de la serie. Sin embargo, el verdadero desafío será mantener este interés una vez concluya el Mundial.

Perspectivas y desafíos

El próximo gran desafío será el Gran Premio de Nashville, programado para comenzar justo después de la final del Mundial. Aunque Wanger no quiso especular sobre las cifras de audiencia que se podrían alcanzar, confía en que superarán las de Road America. Este evento podría ser clave para consolidar el aumento de espectadores y convertir a los nuevos en seguidores leales de la serie.

Con el contrato de transmisión asegurado hasta 2030, Fox tiene tiempo y recursos para continuar desarrollando estrategias que mantengan el interés en IndyCar. "Aprendimos mucho en el primer año del contrato, desde el punto de vista de producción y marketing, y creo que lo hemos aprovechado en el segundo año", concluyó Wanger.

El éxito reciente sugiere que IndyCar está en el camino correcto para no solo retener a estos nuevos espectadores, sino también para establecer un crecimiento sostenible a largo plazo, aprovechando los eventos de alto perfil como el Mundial para reforzar su base de aficionados y aumentar su presencia en el competitivo mercado de los deportes de motor.