El mundo del deporte se prepara para otro evento monumental en el ámbito de los derechos mediáticos, con la Copa del Mundo de la FIFA 2030 en el centro del escenario. Según fuentes de Front Office Sports, la puja por los derechos mediáticos en Estados Unidos podría comenzar en la asombrosa cifra de $1.000 millones. Esta cifra representa más del doble del costo de los derechos del torneo actual, adquiridos por Fox Sports por $485 millones.

Un mercado en ebullición

El último acuerdo de Fox Sports para los derechos de la Copa del Mundo masculina se considera una ganga, especialmente después de que el evento en Estados Unidos generara audiencias televisivas récord. En este contexto, FIFA se encuentra en una posición privilegiada para negociar, especialmente cuando compite con ligas norteamericanas como la NFL, MLB y NHL. Doug Perlman, CEO de Sports Media Advisors, señala que el bajo precio base de los derechos actuales sitúa a la FIFA en un fuerte punto de partida para las negociaciones.

“No hay duda de que FIFA obtendrá un gran aumento en sus derechos en EE.UU.”, comentó Perlman. “El fútbol y específicamente la Copa del Mundo han generado un valor tremendo para numerosas compañías mediáticas.”

Implicaciones para el mercado de medios

La posibilidad de un aumento tan significativo en los derechos mediáticos tiene implicaciones profundas para el mercado. Para las cadenas como Fox y Telemundo, que tienen un interés en retener los derechos, el desafío será competir con nuevos jugadores, incluidos los servicios de streaming, que ven en la Copa del Mundo un producto estratégico capaz de impulsar la adquisición y retención de suscriptores.

Daniel Cohen, vicepresidente ejecutivo de asesoría mediática en Octagon, sugiere que FIFA podría aprovechar este interés aumentando aún más el precio al empaquetar los derechos de idioma inglés y español para las Copas del Mundo de 2030 y 2034. Cohen estima que este paquete podría alcanzar un valor de hasta $3.000 millones.

Desafíos y oportunidades

No obstante, la venta de estos derechos no está exenta de retos. A diferencia de la Copa del Mundo actual, las diferencias horarias en 2030, con partidos programados al menos cinco horas antes del horario de la costa este de EE.UU., podrían afectar la audiencia en directo. Sin embargo, esto también podría abrir ventanas de transmisión diurnas adicionales, lo que presenta tanto desafíos como oportunidades para las cadenas.

En resumen, la próxima subasta de derechos mediáticos de la Copa del Mundo es una oportunidad para que FIFA capitalice un mercado en alza, pero también un reto para las cadenas que deben adaptarse a nuevas dinámicas de consumo y competencia. Con el creciente interés en el fútbol en EE.UU. y la evolución del consumo mediático, el resultado de esta puja establecerá un nuevo precedente en el valor de los derechos deportivos.