Codere, el segundo mayor grupo español de juego, se encuentra en una encrucijada estratégica. Sus propietarios, un conjunto de hedge funds, están considerando la posibilidad de vender el grupo por partes, lo que podría transformar significativamente el panorama del sector del juego en Europa y América Latina. Esta decisión se produce en un contexto de creciente presión financiera y cambios en el comportamiento del consumidor hacia las plataformas digitales.

Contexto del mercado de juego

El sector del juego ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, impulsado en parte por la digitalización y la expansión de las apuestas online. Sin embargo, la regulación cambiante, especialmente en Europa, ha planteado desafíos para las empresas tradicionales de juego. Codere, que opera en diversas regiones, incluida España, México y otros países de América Latina, se ha visto afectada por estas dinámicas.

La decisión de dividir el grupo en unidades geográficas y operativas podría ser una estrategia para maximizar el valor de cada división, permitiendo que los inversores se enfoquen en las áreas con mayores perspectivas de crecimiento. La división en tres partes —Europa, Latinoamérica y el negocio online en EE.UU.— podría atraer a diferentes tipos de inversores, desde fondos de capital privado hasta empresas especializadas en tecnología de juego.

Implicaciones financieras de la desinversión

Los hedge funds que poseen Codere enfrentan el reto de mejorar el rendimiento de su inversión. Actualmente, la empresa ha sufrido pérdidas significativas debido a la pandemia y la posterior recuperación del sector ha sido desigual. En el primer semestre de 2026, Codere reportó unos ingresos de aproximadamente 400 millones de euros, lo que representa un incremento del 15% en comparación con el año anterior, pero aún por debajo de sus niveles pre-pandemia.

"La venta por partes podría permitir a Codere optimizar su estructura de capital y atraer inversión específica para cada segmento, mejorando así su rentabilidad a largo plazo".

La división del negocio podría generar interés inmediato en el mercado. Las valuaciones de las unidades podrían ser atractivas, especialmente el segmento online, que ha visto un crecimiento exponencial en los últimos años. En 2025, el mercado de juego online en EE.UU. alcanzó un valor de 25.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 20% con respecto al año anterior, y se espera que esta tendencia continúe.

Por otro lado, la venta de los activos europeos y latinoamericanos puede resultar más compleja, dada la variedad de regulaciones y la competencia local. Sin embargo, el enfoque en la venta por partes podría facilitar la identificación de compradores estratégicos que valoren los activos según su rendimiento y potencial en sus respectivos mercados.

En conclusión, la posible venta por partes de Codere no solo refleja la presión financiera que enfrenta el grupo, sino también una estrategia que podría generar un valor significativo en el largo plazo. A medida que el sector del juego sigue evolucionando, es probable que se produzcan más movimientos estratégicos como este, a medida que las empresas buscan adaptarse a un entorno operativo cada vez más complejo.