El baloncesto español ha consolidado su posición como el segundo deporte con mayor capacidad para generar negocio en España, solo por detrás del fútbol. La temporada 2024-2025 marcó un hito con la ACB facturando más de 41 millones de euros, de los cuales más del 30% provino del patrocinio. Este crecimiento refleja una tendencia sostenida que ha visto un aumento significativo en la última década.

El auge del patrocinio en la Liga Endesa

El negocio comercial de los clubes de la Liga Endesa alcanzó cifras récord con 66 millones de euros procedentes del patrocinio, representando el 44% de su total de ingresos. Este incremento del 6,6% en una sola temporada simboliza un avance del 85,6% en diez años. La asociación ACB también contribuye significativamente con 12,6 millones de euros en ingresos comerciales, destacando a Endesa como su patrocinador principal con un aporte de 5,5 millones de euros por temporada.

"El ecosistema del baloncesto español cuenta con un total de 2.360 acuerdos de patrocinio en los que participan 1.668 marcas."

Perspectivas y retos del patrocinio en el baloncesto español

El informe Baloncesto Sponsor Landscape 2026 identifica a CaixaBank, Quirónsalud y Caja Rural como las marcas con mayor presencia en el patrocinio del baloncesto español. La mayoría de estos acuerdos tienen un enfoque regional, con el 89% ejecutándose a nivel autonómico. Sin embargo, equipos como el Real Madrid y el FC Barcelona destacan por sus acuerdos de carácter global.

El sector de la salud lidera en número de acuerdos dentro de la Liga Endesa, con 61 contratos. Pero a nivel nacional, la Administración es el principal motor de patrocinio, con 246 contratos que suman más de 24 millones de euros por temporada. Esta inversión pública es crucial, especialmente en comparación con las aportaciones a la Liga Femenina, que son significativamente menores.

Oportunidades y desafíos futuros

Aunque el panorama del patrocinio en el baloncesto español es prometedor, existen retos estratégicos, como la comercialización de los naming rights de las divisiones recién renombradas por la Federación Española de Baloncesto (FEB). Además, la salida de Movistar del sector deja una oportunidad que podría atraer a nuevas compañías de telecomunicaciones.

En conclusión, el baloncesto español sigue siendo un terreno fértil para el patrocinio, con un ecosistema diverso y en crecimiento. Sin embargo, la sostenibilidad a largo plazo dependerá de la capacidad de los clubes y organizaciones para innovar en sus estrategias comerciales y atraer a nuevos patrocinadores.