La reciente decisión de Telefónica y KKR de poner en venta su filial conjunta OnNet Fibra en Chile resuena en el sector de las telecomunicaciones. Esta empresa mayorista de fibra óptica, que proporciona servicios a la mayoría de los operadores del país andino, podría alcanzar un valor de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares, aunque el valor neto para los accionistas sería inferior debido a la elevada deuda de la compañía.

Contexto del mercado de telecomunicaciones en Chile

OnNet Fibra, creada en 2021 tras la venta del 60% de su capital a KKR, ha experimentado un crecimiento notable en su corta trayectoria. Con una red de más de 69.000 kilómetros que abarca 5,2 millones de hogares, se ha consolidado como un proveedor clave para operadores como Millicom, Entel, ClaroVTR y Directv. Este desarrollo se produce en un contexto más amplio en el que Telefónica ha decidido reducir su exposición en Latinoamérica, vendiendo en un año varias filiales, incluido su negocio en Argentina.

"La salida de Telefónica del mercado chileno marca el final de una era y el inicio de una reestructuración significativa en la región."

El fondo KKR, que controla el 60% de OnNet, y Telefónica, con un 40%, han encargado a JPMorgan y Scotiabank la gestión de la venta. Se espera que la transacción se lleve a cabo en 2027, lo que refleja la tendencia de la operadora española de enfocarse en mercados más rentables y estratégicos. A pesar de que el enterprise value puede parecer atractivo, la elevada deuda de la empresa podría complicar la situación para los futuros inversores.

Implicaciones de la venta para el sector

La decisión de Telefónica de deshacerse de OnNet Fibra puede tener múltiples repercusiones en el ecosistema de las telecomunicaciones en Chile. En primer lugar, la desaparición de un jugador mayorista como OnNet podría alterar el equilibrio competitivo del mercado, ya que su red ha sido fundamental para la operación de otros operadores. La consolidación de las telecomunicaciones en Latinoamérica, en la que Telefónica ha estado a la vanguardia, podría llevar a un monopolio o, al menos, a una concentración que podría perjudicar a los consumidores.

Además, el hecho de que Telefónica esté dejando su presencia en la fibra óptica en Chile pone de relieve su estrategia de salir de mercados donde no considera que pueda obtener una rentabilidad adecuada. La operadora se ha centrado en recuperar su solidez financiera, lo que implica vender activos no estratégicos. Esta tendencia puede ser observada en su reciente transacción de 1.215 millones de dólares con Millicom por su negocio en Chile, que ha sido una clara señal de su intención de reestructurarse.

La venta de OnNet Fibra también podría abrir la puerta a nuevas inversiones en el sector de telecomunicaciones de Chile, al atraer a nuevos actores que buscan capitalizar el crecimiento de la demanda de servicios de fibra óptica. Sin embargo, el elevado nivel de deuda de la empresa podría presentar un obstáculo para los posibles compradores, quienes tendrán que evaluar cuidadosamente los riesgos asociados.

En resumen, la decisión de Telefónica y KKR de poner en venta OnNet Fibra no solo representa un movimiento estratégico en la reestructuración de Telefónica en Latinoamérica, sino que también tiene el potencial de transformar el paisaje de las telecomunicaciones en Chile. Las implicaciones de esta venta se sentirán tanto a nivel operativo como competitivo, y el mercado estará atento a cómo se desarrollan los acontecimientos en los próximos meses y años.