La National Rugby League (NRL) ha logrado un hito significativo en la historia deportiva australiana al cerrar un acuerdo de derechos televisivos sin precedentes con Foxtel, Nine y Sky NZ. Valorado en AUS$5.3 mil millones (US$3.68 mil millones), este contrato de siete años no solo es el más lucrativo para un deporte australiano, sino que también marca un aumento del 90% respecto al acuerdo anterior.
Contexto y Cifras del Acuerdo
El nuevo acuerdo, que entrará en vigor en 2028, supera en valor al de la Australian Football League (AFL) que asegura AUS$4.5 mil millones en un período similar. Este significativo incremento refleja la creciente demanda de los emisores nacionales, que han superado a potenciales competidores como Seven, Ten y Amazon Prime Video.
Foxtel, la red de televisión por suscripción, pagará aproximadamente AUS$520 millones (US$361.2 millones) anuales, más del doble de su acuerdo actual, para retener los derechos de todos los partidos de la NRL y NRLW, incluyendo la temporada regular y las finales. Además, formará parte del reparto de ingresos generados por los derechos internacionales de la liga, con excepción de Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda.
"Uno de los requisitos vitales que necesitábamos y que hemos cumplido era que fuera asequible para el aficionado", declaró Peter V’Landys, presidente de la Comisión de la Liga de Rugby Australiana.
Implicaciones para el Mercado
Mientras tanto, la cadena de televisión en abierto Nine asegurará la cobertura exclusiva de la Gran Final de la NRL y las series State of Origin, tanto en sus versiones masculinas como femeninas. Nine también transmitirá en simultáneo tres partidos semanales de la NRL y NRLW, desembolsando alrededor de AUS$150 millones (US$104.2 millones) cada temporada.
En Nueva Zelanda, Sky mantendrá los derechos exclusivos, emitiendo más de 130 partidos a través de su plataforma en abierto TV3, con un coste de aproximadamente AUS$50 millones (US$34.7 millones) anuales.
Perspectiva de Futuro
Este acuerdo también incluye una cláusula que permite a la liga expandirse a 20 equipos para la temporada 2029/30, lo que podría incluir un nuevo equipo en Nueva Zelanda o Queensland. La incorporación de los Perth Bears el próximo año como la 18ª franquicia de la NRL es un paso en esta dirección estratégica.
En resumen, este histórico acuerdo de derechos de transmisión no solo consolida el estatus de la NRL como una potencia en el mercado deportivo australiano, sino que también posiciona a la liga de manera competitiva en el ámbito internacional, con un potencial de expansión y flexibilidad en la programación que podría redefinir el paisaje del rugby league en los próximos años.
