El Mundial de fútbol no solo atrajo la atención global por el espectáculo deportivo, sino que también sirvió como escenario para un fenómeno emergente que redefine el engagement de los aficionados: los mercados de predicción. Durante el torneo, plataformas como Kalshi y Polymarket experimentaron sus semanas más exitosas, alcanzando cifras de $4,500 millones y $2,800 millones respectivamente en una sola semana de junio. Según estimaciones de la firma de inversión Bernstein, el volumen total en esta categoría podría haber alcanzado los $10,000 millones.

La participación más allá del dinero

A diferencia de las apuestas tradicionales, los mercados de predicción no se centran únicamente en el aspecto monetario. La verdadera innovación radica en transformar al espectador pasivo en un participante activo. Los aficionados desean tener un stake, una posición que les motive a seguir el evento diariamente, discutiendo y compartiendo sus predicciones con otros. Este comportamiento, que va más allá de la mera transacción económica, ha escalado de manera más rápida de lo anticipado.

"El boom no trata sobre dinero. Se trata de participación", destaca un analista, subrayando la importancia del cambio de comportamiento en los aficionados.

Sin embargo, el acceso a estas plataformas está siendo restringido en varios países como España, Indonesia e India, sumándose a gran parte de la Unión Europea y Asia. Esto crea un vacío de oferta en un mercado con una demanda global demostrada.

Oportunidades para los titulares de derechos

La lección para los titulares de derechos no es perseguir el modelo de apuestas, sino entender que el engagement más poderoso actualmente es el predictivo y participativo, sin necesidad de involucrar dinero. El desafío consiste en ofrecer experiencias que satisfagan el deseo de participación de los aficionados, como pronósticos de resultados, ligas de fantasía o dinámicas de gamificación gratuitas, que son legales en la mayoría de los mercados.

Las ligas y federaciones deportivas tienen ahora la oportunidad de captar esta psicología de participación sin el riesgo regulatorio asociado a las apuestas. La clave está en proporcionar a los aficionados un stake en los resultados, motivos para regresar y la posibilidad de validar sus predicciones, elementos que ya están presentes en las plataformas de predicción pero que pueden ser replicados sin intercambio de dinero.

Perspectiva a futuro

El modelo tradicional de difusión trataba a los aficionados como una audiencia a medir. En contraste, el modelo de participación los considera jugadores activos que desean involucrarse más allá de la simple observación. El reciente Mundial ha demostrado, con cifras de nueve y diez dígitos, que los aficionados prefieren esta última opción.

En un entorno donde las restricciones regulatorias están limitando el acceso a plataformas de predicción basadas en dinero, la habilidad para innovar en experiencias digitales se convierte en un diferenciador clave para los titulares de derechos. Al adoptar modelos de engagement predictivo y gamificado, no solo pueden satisfacer la demanda actual, sino también preparar el terreno para un futuro donde el aficionado sea el centro de la experiencia deportiva.