El fútbol femenino en Europa alberga a algunas de las mejores jugadoras y clubes más reconocibles del mundo. Sin embargo, según Bex Smith, ex capitana de la selección de Nueva Zelanda y ahora cofundadora de Crux Football, el modelo de propiedad actual no está logrando capitalizar todo su potencial. La reciente victoria de Montpellier HSC Féminines ante St Étienne, con una asistencia de poco más de 600 aficionados, es un ejemplo del potencial aún sin explotar.
La visión de un nuevo modelo de propiedad
Smith, quien también ha sido gerente de competiciones de la Copa Mundial Femenina en FIFA, aboga por un modelo de propiedad que separe a los clubes femeninos de las estructuras de los equipos masculinos. Su enfoque se centra en la creación de liderazgos independientes para los clubes femeninos, permitiéndoles operar como entidades autónomas con un enfoque exclusivo en su crecimiento comercial y de marketing.
“Para mí, no es que el fútbol femenino no funcione o no sea lo suficientemente popular, porque hemos visto muchos ejemplos donde lo es cuando se dedican recursos específicos”, afirma Smith.
Un ejemplo evidente es la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL) de Estados Unidos, donde la valoración promedio de las franquicias ha aumentado un 179% desde 2023, alcanzando los 184 millones de dólares. Esto demuestra, según Smith, que cuando se priorizan los equipos femeninos, el crecimiento es significativo.
Implicaciones del cambio de modelo
El enfoque de Crux Football es claro: desvincular a los clubes femeninos de las estructuras de sus contrapartes masculinas, dotarlos de liderazgo y recursos propios, y permitirles operar como negocios independientes. Este modelo no solo busca mejorar la gestión y el enfoque comercial de los clubes femeninos, sino también atraer más inversión y aumentar la base de aficionados.
La inclusión de FC Rosengård, el club femenino más laureado de Suecia, en el portafolio de Crux Football es un paso hacia la consolidación de este modelo. La intención es replicar el éxito de ligas como la NWSL y permitir un crecimiento sostenible y específico para el fútbol femenino en Europa.
Perspectivas a futuro
El modelo de propiedad independiente que promueve Crux Football podría ser la clave para resolver los problemas estructurales que han obstaculizado el crecimiento del fútbol femenino en Europa. Al proporcionar un enfoque dedicado y recursos específicos, se espera que estos clubes no solo aumenten su base de aficionados, sino que también mejoren su competitividad y sostenibilidad financiera.
En última instancia, el éxito de este modelo podría inspirar a otros clubes y ligas a seguir un camino similar, fomentando un entorno más equitativo y próspero para el fútbol femenino en el continente. La apuesta de Smith y Crux Football es ambiciosa, pero también necesaria para llevar el fútbol femenino europeo al siguiente nivel.

