El fútbol femenino en Europa cuenta con algunas de las mejores jugadoras y clubes más reconocidos del mundo. Sin embargo, Bex Smith, cofundadora de Crux Football, argumenta que los modelos de propiedad actuales no están funcionando de manera efectiva. A pesar de los éxitos visibles, los números no cuadran, y Smith está decidida a cambiar esta narrativa.
Un cambio necesario en el modelo de propiedad
Smith, ex capitana de Nueva Zelanda y ganadora de un triplete con Wolfsburgo, ha sido una voz destacada en el desarrollo del fútbol femenino desde su retiro. Según su análisis, el problema no radica en la falta de popularidad del fútbol femenino, sino en la estructura de propiedad que lo sustenta.
En Europa, muchos clubes femeninos están subordinados a sus contrapartes masculinos, lo que limita su crecimiento y autonomía. Smith señala que, aunque hay ejemplos exitosos, como la NWSL en Estados Unidos, donde los equipos femeninos operan de forma independiente, en Europa la situación es diferente.
"No es que el fútbol femenino no funcione o no sea lo suficientemente popular, porque hemos visto muchos ejemplos donde sí lo es cuando se le dedica el esfuerzo adecuado", afirma Smith.
El enfoque de Crux Football
Crux Football, cofundada por Smith en 2025 tras asegurar inversiones de figuras como Cindy Holland y Julie Foudy, está implementando un modelo de propiedad multiclu, donde los clubes femeninos son gestionados de manera independiente. Montpellier HSC Féminines y FC Rosengård ya forman parte de su cartera.
Montpellier fue el primer club en unirse al portafolio de Crux en octubre de 2025. Desde entonces, el club ha experimentado un cambio significativo en su ambiente y afluencia de público. En un partido crucial contra St Étienne, más de 600 aficionados llenaron las gradas, demostrando que con un enfoque dedicado, es posible aumentar el interés y la participación de los aficionados.
El objetivo de Crux es desvincular a los clubes femeninos de las estructuras masculinas, otorgándoles liderazgo independiente y desarrollando sus equipos comerciales y de marketing. Al operar como negocios autónomos, estos equipos pueden centrarse exclusivamente en su crecimiento.
Implicaciones para el futuro del fútbol femenino
El enfoque de Crux podría ser un punto de inflexión para el fútbol femenino en Europa. Al liberar a los clubes femeninos de las restricciones asociadas a las estructuras masculinas, se podría fomentar un crecimiento más sostenible y enfocado.
La experiencia en la NWSL muestra que los equipos femeninos pueden aumentar significativamente su valor cuando se priorizan adecuadamente. Desde 2023, la valoración media de una franquicia en la NWSL ha aumentado un 179%, alcanzando los 184 millones de dólares. Este tipo de crecimiento es lo que Crux aspira a replicar en Europa.
Smith concluye que la clave para el crecimiento del fútbol femenino europeo radica en la independencia y el enfoque exclusivo en los clubes femeninos. Este modelo podría redefinir el panorama del fútbol femenino, asegurando que las jugadoras y clubes reciban la atención y recursos que merecen.