El fútbol femenino en Europa cuenta con algunas de las mejores jugadoras y clubes más reconocidos del mundo. Sin embargo, Bex Smith, cofundadora de Crux Football, argumenta que los modelos actuales de propiedad no están funcionando para el desarrollo óptimo del deporte. Smith, ex capitana de Nueva Zelanda y ganadora de un triplete con Wolfsburgo, ha estado al frente de la discusión sobre la evolución del fútbol femenino, destacando la necesidad de un cambio estructural.
El problema de los modelos actuales
Para Smith, el problema central no es la falta de popularidad del fútbol femenino, sino la estructura de propiedad que no permite que los equipos prosperen de forma independiente. "Todavía no conseguimos llenar los estadios, el sector comercial está rezagado, y realmente no conocemos a las bases de aficionados", señaló Smith en SportsPro. Esto a pesar de que la liga femenina de fútbol de Estados Unidos, la NWSL, ha demostrado un crecimiento significativo con una valoración promedio de franquicia que ha aumentado un 179% hasta los 184 millones de dólares desde 2023.
"Para mí, no es que el fútbol femenino no funcione o no sea lo suficientemente popular, porque hemos visto muchos ejemplos donde lo es cuando se dedican los recursos necesarios", afirma Smith.
Smith cree que uno de los factores clave detrás del éxito de la NWSL es su modelo de operación independiente, que permite que los equipos se centren exclusivamente en el fútbol femenino sin la amenaza de descenso, un elemento que atrae a los inversores.
Crux Football: un enfoque diferente
Crux Football, cofundado por Smith en 2025, busca implementar un modelo de propiedad multi-club (MCO) que priorice a los clubes femeninos, brindándoles liderazgo independiente y equipos comerciales y de marketing dedicados. Montpellier HSC Féminines y FC Rosengård, los primeros clubes en unirse a Crux, son ejemplos del esfuerzo por implementar este nuevo enfoque.
Este modelo se basa en la idea de que los clubes femeninos deben operar como empresas independientes, con un enfoque exclusivo en su crecimiento. "Se despiertan todos los días y todo lo que se enfocan es en el club de fútbol femenino", explicó Smith. El objetivo es que estos clubes no solo sean autosuficientes, sino que también puedan ser actores significativos en el mercado deportivo europeo.
Implicaciones y perspectivas
Las acciones de Crux Football podrían tener implicaciones significativas para el futuro del fútbol femenino en Europa. Si bien el modelo de propiedad independiente ha demostrado ser exitoso en otras ligas, su implementación en Europa podría cambiar la dinámica del mercado, atrayendo nuevos inversores y aumentando el interés del público. Además, al desvincularse del fútbol masculino, los clubes femeninos podrían desarrollar identidades únicas y atraer a una base de aficionados más comprometida.
En perspectiva, el enfoque de Crux Football podría ser el catalizador que el fútbol femenino europeo necesita para alcanzar su próximo nivel de desarrollo. Al proporcionar a los equipos los recursos y la autonomía necesarios, no solo se beneficiaría la competitividad de los clubes, sino también el atractivo general del deporte.

